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martes, 28 de marzo de 2006

Más de dos millones de libros en busca de lector

En Asturias fueron editados el año pasado 1.105 títulos, que sacaron al mercado 2.324.000 ejemplares, una mínima parte al lado de los trescientos millones que vieron la luz en todo el país


Son novelas, poemarios, ensayos, biografías, relatos infantiles, libros de historia o de arte, de autoayuda, de cocina o de horticultura, diccionarios ilustrados y obras completas. Y son más de dos millones. Todos, con sus imponentes toneladas de papel, salieron el año pasado de las editoriales asturianas, que pusieron luz exactamente a 891 títulos. Alguno más si a los libros se suman otro tipo de publicaciones, folletos y revistas, por ejemplo. Entonces el número alcanza los 1.105 títulos. Cada uno, con sus respectivas tiradas, logró que, en 2005, salieran a la calle 2.324.000 ejemplares con sello asturiano. La mayoría escrito en castellano, pero una parte importante publicada en asturiano.
Pese a lo abultado que parece se trata de una minucia si las cifras asturianas se comparan con las cantidades contabilizadas en todo el país. Las tiradas se acercaron en 2005 a los 300 millones de ejemplares y el número de nuevos proyectos editoriales que se disputaron atención en las estanterías de los libreros superó los 63.000 títulos.
Significa ésto que el Principado aportó al censo nacional de libros -en el que, como siempre, destaca Madrid- cerca del 2% del total de la producción editorial española, que, por otro lado, creció globalmente un 5,1%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Datos que no incluyen las reimpresiones, que ascendieron a 17.902 y supusieron un 22% del total de títulos editados.
Más ejemplares
También aumentó, y mucho más significativamente, la media de ejemplares por título, que se situó en España en 4.422. No así en Asturias donde ésta no sobrepasa los mil ejemplares, siendo muchos los títulos que no logran superar los quinientos volúmenes. En lo que sí coinciden el panorama general con el regional es en que casi un tercio de este 'océano libresco' fueron aventuras literarias. En todo caso, aquí y allá los editores unen su voz, en su mayoría, para advertir una evidencia: que «la oferta es más elevada que la demanda». Así lo considera, por ejemplo, el director de Ediciones Nobel, Camilo Díaz, quien explica el desequilibrio del mercado en el hecho de que «el editor sigue siendo un romántico, que tropieza constantemente, pero sigue apostando por aquello en lo que cree».
Pero, al margen de ideales y amor a los libros, Camilo López sabe que para que se lean dos novelas, tienen que ofrecerse, al menos, 20. «Ocurre lo mismo con el resto de los productos culturales», advierte. «Cuántas películas tienen éxito, cuántas siquiera se llegan a ver en las salas y, por el contrario, cuántas se producen cada año», se pregunta. El ejemplo es válido, en realidad, para todo tipo de ofertas.
Antón García, de Trabe Ediciones, está convencido, sin embargo, de que nadie hace locuras conscientes y «todo lo que se publica tiene sus lectores. Lógicamente, hay títulos y hay autores que tienen más que otros», afirma. «En todo caso», dice Antón García, «la tirada depende de si esos lectores son pocos o muchos». Explica el responsable de Trabe que en Asturias el número de ejemplares que se edita de cada libro no suele superar, como queda dicho, los mil volúmenes, «salvo que se trate de guías turísticas o publicaciones de cocina, por ejemplo, que se venden muchísimo más que otro tipo de publicaciones».Pero antes de llegar a las estanterías de librero, cada editorial busca la mejor manera de promocionar su producto. Concursos literarios, como hace Nobel, que el próximo día 6 presenta la edición del ganador del Internacional de Ensayo Jovellanos ('La ideología española', de Enrique Gil Calvo) o Trabe, que convoca un premio de narrativa en asturiano, o como hace otra asturiana, la editorial Septem, ponen en marcha nuevos proyectos editoriales, con atractivos diversos.
El último de esta firma está dedicado a la publicación de libros de bolsillo a bajo precio (diez euros). Se distribuirán bajo la marca Coolbook. De hecho, bajo esa denominación ya han salido al mercado dos publicaciones, 'Parte de posguerra', de Luis Arias, y 'El ojo fatigado de la luna', de Antonio G. Aparicio. La intención, en todo caso la misma, que la literatura llegue a un mayor número de lectores.
2003 el mejor añoCon las cifras que proporciona el INE los resultados de 2005 permiten observar que, pese a haber crecido respecto al año anterior, se ha regresado al nivel editorial del año 2002, (62.525 títulos) y que aún se está lejos del máximo establecido en 2003, cuando se publicaron en España 72.048 títulos.El INE permite, por otro lado, hacer varias clasificaciones. Por temas, por ejemplo. Siguiendo la clasificación de la Unesco, se puede decir que en todo el país el 28,2% de los títulos editados -casi uno de cada tres- pertenecieron a literatura, historia o crítica literaria; el 6,1% refleja las idas y venidas de las artes plásticas y la fotografía; el 6% es de Derecho, administración pública, previsión, asistencia social y seguros; el 5,8% de ciencias médicas y sanidad, y el 5,7% fueron libros y folletos de ingeniería, tecnología, industrias u oficios.
 
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