martes 28 de abril de 2009

Septem acude a la Feria del Libro de Valladolid junto a los editores asturianos


El próximo viernes 1 de mayo se a las 13:00 horas se inaugura la 42 Feria del Libro de Valladolid. Por primera vez el Gremio de Editores de Asturias, estará presente con un stand (número 7) que permanecerá abierto al público hasta el próximo 10 de mayo. Por este motivo, Septem junto a numerosos editores y escritores asturianos asistirán al Paseo Central del Campo Grande de Valaldolid, escenario de la feria, para promocionar sus últimos trabajos.
Septem estará en la caseta nº 7, perteneciente al Gremio de Editores de Asturias. Entre los escritores que participarán se encuentran: Manuel Abad, Javier García Rodríguez, José María Fraguas y Javier García Cellino. No sólo se podrán encotrar libros de narrativa y poesía, sino que también estarán a disposición del público númerosos títulos del ámbito ciéntifico y de ensayo publicados por Septem.
La Feria del Libro de Valladolid, con una trayectoria de más de cuarenta ediciones en su haber, constituye uno de los acontecimientos de mayor relevancia y repercusión en el calendario cultural anual castellano y leonés.
En el programa de actividades de la feria figura la presentación en el Pabellón de Cristal alas 19:00 horas del libro publicado por Septem: "Líneas de alta tensión (Literatura crónica que viene a cuento)", del escritor y profesor asturiano Javier García Rodríguez. Será presentado por Carmen Morán Rodríguez, profesora de la Universidad de Islas Baleares y crítico de El Norte de Castilla.

sábado 18 de abril de 2009

'Súplicas del viento. Hacia Irlanda' enlaza lo vivido con lo imaginado



Teresa Martín natural de Pimiango (Ribadedeva), profesora de inglés en Langreo y colaboradora habitual de el Diario El Comercio, ha dado a la luz su primer poemario, 'Súplicas del viento. Hacia Irlanda' (Septem). Un país vivido e imaginado en el que habita la sensibilidad.
-¿Por qué un viaje poético «hacia Irlanda»?
-Irlanda es lo leído, lo escuchado, y lo que se desea leer y escuchar. Es a lo que se acude cuando uno no puede más, cuando el entorno es hostil, cuando no entiendes cómo y por qué, y también a donde te trasladas para hallar lo que deseas construir. Irlanda, sobre todo, es el silencio de escuchar, que en silencio estalla. Al final, siempre queda aquello con lo que empezamos, escuchar el silencio.
-Se advierte al lector que «esta Irlanda no existe». ¿Se insinúa que los poemas fructifican más bien a partir de la emoción y la imaginación, antes que a favor de la percepción objetiva?
-A un lado, impregnada de toda la objetividad de la que es posible el ser humano, se sitúa la realidad, que, con toda esa objetividad, puede no ser del agrado de quien la observa; y del otro lado, apegados a lo que unos llaman subjetividad, se sientan esa imaginación y esa emoción, con la carga necesaria para traspasar el cristal de uno al otro lado. No hace falta olvidarse de lo que es real, para cargarse de imaginación y emoción, y con ellas ofrecer una realidad propia o apropiada.
-¿La literatura anglosajona forma parte fundamental de su equipaje?
-Sin ninguna duda. Cuando empecé a aprender inglés de verdad fue un verano en los que iba a tomar, precisamente y sin ser imaginario, el té con una encantadora mujer que había sido traductora-intérprete, y con una vida de esas que llaman literarias, y empecé a sentir lo que es el inglés, lo que es su literatura. Leíamos y tomábamos té. Si me escucharan mis alumnos sabrían que no es una historia más, pues saben que tomando té y galletas el inglés entra y se paladea mejor.
-¿Y de qué modo se ha ido transformando a lo largo de la singladura su relación con la literatura?
-Se intenta ir conociendo más formas de montar ese puzzle que constituye el lenguaje. Unas lecturas llevan a otras. Y, sin embargo, aquellas con las que empezamos siempre están ahí y a ellas se vuelve en busca de la visión de adulto, y porque sabemos que no nos van a defraudar. Ultimamente he redescubierto, por ejemplo, a José Hierro.
-Es su primer poemario publicado. ¿Qué sensaciones produce? ¿Se reconoce en las páginas?
-Una de mis antiguas alumnas, al ver el libro y leer 'Liffey', me dijo que era como estar en clase conmigo, que era yo. Debo andar por ahí, entre el río, el puente de O'Connell y los gallos del otro lado del mar que se escuchan desde Pimiango.
El ritmo del silencio
-¿El poeta ha de ser sabio o basta con que le traspase la realidad?
-Todos hemos de buscar cierta sabiduría para sobrevivir el calado de la realidad y no enloquecer, o permanecer completamente locos frente a una cordura con la que no se está de acuerdo.
-¿Se vive cómo se escribe? ¿O son planos distintos?
-Prefiero pensar que vivo como escribo, porque eso supone cierta rebeldía.
-Tal como está lloviendo -y tronando- socialmente, ¿qué puede aportar la poesía en medio de la tempestad?
-Diría que, en esta época de tanto grito puede aportar todo el ritmo del silencio, toda la tranquilidad de una tormenta de ideas a la que se ha puesto un pararrayos que actúa de barrera para evitar la descarga eléctrica, destructora. Siempre puede aportar algo.

martes 14 de abril de 2009

LaBoral acogió al Gremio en su primer LABshop del año


LABoral Centro de Arte y Creación Industrial acogió el sábado, 4 y el domingo, 5 de abril, en horario de 17 a 20 horas, en el vestíbulo de la LABshop del Centro alos editores asturianos. El pasado mes de diciembre LABoral abrió este nuevo espacio a la creatividad con el que quiere dar a conocer la actividad que desarrollan los diseñadores asturianos. Con el formato de un mercadillo de carácter trimestral, el Centro de Arte invita nuevamente a una treintena de diseñadores que trabajan en Asturias para que exhiban y vendan sus creaciones al público en el Mercadillo de diseño LABshop. El Mercadillo LABshop abrió, en esta nueva edición, un espacio especial al libro hecho en Asturias, por asturianos y sobre Asturias. El Gremio de Editores de Asturias, colaboró con el Centro de Arte en esta iniciativa que supone la creación de un Rincón del Libro Asturiano. Entre las editoriales asturianas que partiparón se encontraba Septem.